top of page

Instrucciones para desacelerar

Foto del escritor: condegatulaedicion
condegatulaedicion
10 oct
1 min de lectura

Por: Rafaela Crespo


1

Estábamos viendo una película cuando mi cuerpo terminó cediendo y me quedé dormida. Fue entonces cuando desapareciste de la sala. Fui a buscarte en el dormitorio, pero tampoco estabas. Busqué en la cocina, en la cama, en el baño, en el armario, arriba, a la derecha; regresé. Creo que esta vez lo hiciste en serio. Me dejaste.

No entiendo bien cuál fue la razón. Tal vez te cansaste de mis defectos y errores, aunque quisiera conocer con certeza quien será esa mejor compañía que ahora disfrutas. Supongo que te encuentras en ese lugar, como muchos otros días, dándome una pequeña respuesta de por qué llegas tarde o a la madrugada.

Reflexionando con calma, pienso que debí tomar el primer paso e irme antes de que todo se acumulara. Pero no puedo cambiar mis decisiones ni eliminar la sensación que tuve al pensar que en algún punto iba a poder cambiar las cosas; cambiarte.

Solo siento el frío metálico en mi pecho mezclado con el calor de mi sangre.


2

Me encuentro en medio de nada, vacío, no salgo de ahí. Es un sobre pensar constante, repetitivo

¿Qué vendrá después?

Necesito que me escuchen, poder expresar de alguna manera que todo esto me está rompiendo, que partes de mi se dispersan por el suelo. No sé si algún día terminará.

Tal vez pueda romper el hielo que he puesto. A través de mi puedo sanar mi interior. No tengo rumbo, pero el tiempo siempre ha sido mi mejor aliado.

Debo aprovecharlo: la juventud, las experiencias, las oportunidades; bajar el ritmo, desacelerar el tiempo.


Entradas relacionadas

Ver todo

1 comentario


Bal Urrieta
Bal Urrieta
12 oct

increíble

Me gusta
bottom of page