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CONDEGÁTULA
CONDEGÁTULA
Te invitamos a leer nuestro nuevo ensayo, una reflexión sobre el origen de la bruja y el momento en que la mujer encontró, por primera vez, la posibilidad de estar sola.



Bal Urrieta
hace 2 días4 min de lectura


Divinidades
Por: Marilyn Heras Musa Deseo ser vista, no deseo ser deseada. Mi propia naturaleza me da vergüenza. Muchas han sido objeto de deseo por perversos inmortales: Zeus, Perseo o Dionisio. Castigadas por la historia, los hombres y el mar; por malnacidas, maldecidas y malditas, siempre villanas, putas o santas. Y si me quitas el alma, la pureza y la piel... no encontrarás más que huesos que se pudrieron, esperando a que algún día fueras capaz de ver. La última canción La espada


Nuez moscada
Por: Jamileth Morocho Mi corazón, necio, decide alimentarse de tu imagen. Muevo mis ojos lentamente de izquierda a derecha, con mi espalda completamente apoyada en el respaldo de la silla cerca de la ventana, donde puedo confirmar que la melancolía se adueñó del otoño. Hojas pintadas por hadas; una brisa escandalosa, risueña, atrevida, que me acaricia la piel y el alma. Me distraigo de la lectura por el vapor que me empaña los lentes y, cómo no, si el café con una caricia de


Café para tres
Por: Angie Garzón Ellas iban acompañadas del aroma del café recién colado en sus dos tazas azules. Ya hace varios años que vivían juntas; ambas habían aprendido las costumbres de la otra y, en ocasiones, en sus borracheras de playa, de arena y de aire se confundían la una con la otra. Y en esa rutina de dos la encontraron a ella, casi divina, con su piel tostada. Era novedosa, casi mística como una sirena en la orilla. Entonces llegó la que se despertaba temprano, pulcra. Per


Instrucciones para desacelerar
Por: Rafaela Crespo 1 Estábamos viendo una película cuando mi cuerpo terminó cediendo y me quedé dormida. Fue entonces cuando desapareciste de la sala. Fui a buscarte en el dormitorio, pero tampoco estabas. Busqué en la cocina, en la cama, en el baño, en el armario, arriba, a la derecha; regresé. Creo que esta vez lo hiciste en serio. Me dejaste. No entiendo bien cuál fue la razón. Tal vez te cansaste de mis defectos y errores, aunque quisiera conocer con certeza quien será e


Mariposas
Por: Juliana García Entonces un día te das cuenta de que la persona a la que odias tiene mucho más en común contigo de lo que tienen tú y tu mejor amiga. Tal vez, tal vez la verdad siempre estuvo flotando en el aire. Tal vez siempre supiste que esa persona sería un buen amigo, o un buen novio... Pero luego él te sacaba de tu ensoñación con un insulto de esos tan precisos que sientes escalofríos. Entonces un día te das cuenta de que la persona a la que odias te conoce más
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